¿Cuál es el mejor momento para vivir en pareja?

Las relaciones estables consisten en ir dando pasos, el uno al lado del otro, para alcanzar una meta en común.

Cuando se lleva un cierto tiempo en pareja y todo marcha sobre ruedas, llega un punto en el que se quiere dar un paso más en vuestro proyecto de vida en común y se plantea la idea de ir a vivir juntos, pero ¿realmente cuándo es el mejor momento para compartir tu vida del todo con tu pareja?

Tu pareja y tú estáis preparados para convivir

Compartir hogar con tu chico/a es un paso enorme en vuestra relación. En los primeros meses de noviazgos es más fácil estar apegados por la novedad de querer conocer y compartir cada momento con esa persona que te quita el aliento.

A pesar de que convivir bajo el mismo techo pueda parecer una aventura de lo más sencilla y emocionante, ésta conlleva una gran responsabilidad, así que tomar la decisión de forma impulsiva a la larga puede acarrear consecuencias desastrosas.

Se suele decir que la base de una pareja es la comunicación, así que antes de dar lanzaros a dar el paso, sentaros a hablar y ver si realmente ambos estáis preparados y qué es exactamente lo que esperáis sacar de vuestra experiencia viviendo juntos.

La vida en pareja supone la pérdida, en parte, de algunas libertades (aunque no independencia) y la ganancia de otras.

Ambos tenéis metas en común

Si realmente tu pareja y tú visualizáis una vida en común y compartís la misma visión de futuro, sin duda es una buena señal. Sabiendo que ambos estáis en el mismo barco, hará que la convivencia sea mucho más apacible (o menos tumultuosa).

Es económicamente viable

Vivir juntos es sinónimo de compartir obligaciones, derechos y también gastos. Hoy en día, las diferencias económicas son sin duda unas de las mayores causas de ruptura de una pareja. Lo ideal es ponerse de acuerdo en qué manera se van a cubrir los gastos mensuales, así como los que sean para imprevistos. Podéis abrir una cuenta conjunta para tenerlo todo más organizado. Por otra parte, es esencial que ambas partes sepan qué gastos realiza cada uno por separado para así controlar mejor la economía de pareja.

Vuestro estilo de vida es compatible

Tal vez compartáis muchas aficiones y os apasione hacer todo tipo de actividades juntos, pero convivir va mucho más allá del amor que sentís el uno por el otro y de vuestros intereses en común.

Tener un estilo de vida parecido sin duda es determinante. ¿Os gusta compartir los mismos horarios: ambos sois diurnos o nocturnos? ¿A ambos os gusta el deporte y la alimentación sana o uno de vosotros prefiere la comida basura y la vida sedentaria? Para poder llevar una vida en armonía es mucho más sencillo cuando vuestro día a día se rige por unas mimas pautas.

Podéis tolerar las imperfecciones y defectos del otro

Cuando estás enamorado/a es difícil ver los defectos de tu pareja, pero la convivencia sin duda es una buena manera de conocer a fondo a tu chico/a.

Si realmente ambos sois capaces de disfrutar mañana, tarde y noche del otro teniendo en cuenta virtudes, pero también defectos, entonces es que sí que anheláis vivir juntos.

Un viaje juntos puede servir de aperitivo a la convivencia

Una buena prueba de fuego para saber si estáis preparados para convivir es iros de viaje. De esa manera podréis comprobar de primera mano cómo se desenvuelve el otro en ciertas situaciones.

Para empezar el compromiso de planear un viaje: aportar ideas, ceder si es necesario, escuchar al otro, manejar los gastos y saber reaccionar cuando se presenta una adversidad.

Si ambos estáis cómodos con el otro, con lo bueno y lo malo, los momentos memorables y las discusiones, entonces estáis más que preparados para aventuraros a vivir en pareja.

*Foto de Day Donaldson (CC BY 2.0).